La historia del hombre tras El Chacal de la Trompeta

Es el personaje más longevo de Sábado Gigante y el dueño de una de las historias más increíbles de la TV. Nunca ha revelado su nombre y aquí, en su primera entrevista en 25 años, aceptó hablar de una vida cubierta por un disfraz.

por Claudio Vergara / La Tercera - 05.08.2012
  • El Chacal de la Trompeta da su primera entrevista en 25 años. El Chacal de la Trompeta da su primera entrevista en 25 años.
  • ?He vivido cultivando un mito?, asegura el intérprete del personaje. © Agencia Uno ?He vivido cultivando un mito?, asegura el intérprete del personaje.

Ni una humorada ni un arrebato creativo fraguado por un genio del vestuario. La representación más histórica del Chacal de la Trompeta, ese disfraz oscuro que garantizaba anonimato total y que se asemejaba a un Ku Klux Klan en formato pop, nació de lo que pudo ser la primera fricción entre Canal 13 y la Iglesia en los 70.

 

Luego que Juan Bulnes, el primer músico que encarnó el rol, usara sólo una precaria capucha sobre su vestimenta habitual, su sucesor, y quien continúa hasta hoy, propuso esconderse bajo un ropaje completo. Para la misión, le pidió a un actor amigo de la teleserie El Padre Gallo (1970), de TVN, la sotana utilizada por el sacerdote que encarnó Arturo Moya Grau. Le aderezó elementos decorativos, se calzó unas botas negras, desenfundó su trompeta y ya: estaba listo para estrenarse como el “más despreciable de todos”, tal como lo introduce ese siniestro jingle sabatino. Craso error: su performance salió al aire, pero la directora de producción de esos años, Ruby Anne Gumpertz, fue la única que advirtió que se trataba de un hábito eclesiástico. Mandó a llamar al debutante, lo reprendió y le recalcó que no era lo más santo para una señal católica, aunque le garantizó que el verdugo podía continuar bajo otra indumentaria.

 

Ahí la estación encargó la capucha y el traje con que se ha inmortalizado el personaje nacido en 1974, posicionado como el más longevo en las cinco décadas que Sábado Gigante celebra este mes, y graduado como símbolo del castigador que define el destino musical de los aprendices bajo la crueldad de su instrumento. Pero el turbulento origen de su facha más reconocible simboliza cómo su protagonista ha enfrentado una de las historias más sorprendentes de la TV local. Nunca ha querido revelar su identidad ni mostrar su cara, y les ha solicitado a los emblemas del espacio que preserven el secreto. Esta es la primera entrevista que da en 25 años y la aceptó sólo bajo la condición de que su nombre no se revelara, sugiriendo ser bautizado como José Donaggio. Para las fotos, insistió en que fueran capturadas en una sala oscura de Canal 13: sus reglas son más estrictas que la de cualquier rostro. Pese a que, como un tributo al absurdo, nadie conoce su rostro. “He vivido cultivando un mito”, asegura.

 

Vea la entrevista completa en La Tercera.com



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