Gustavo Sánchez, el jurado de Mi Nombre Es, abre las puertas de su vida en Chile

El jurado puertorriqueño del estelar de Canal 13 muestra su hogar en Las Condes, habla de su historia, sus pasiones y se asume "muy vanidoso". Tanto que no sale de su casa sin una mezcla de dos perfumes.

por Karina Vergara V. - 13.10.2011
  • En su hogar de San Damián: Gustavo Sánchez fotografiado en el dúplex que comparte con el productor musical de TVN, Jaime Román. © Fotos: Cristian Phillips En su hogar de San Damián: Gustavo Sánchez fotografiado en el dúplex que comparte con el productor musical de TVN, Jaime Román.
  • "Desde que murieron cuatro de mis siete amigos dije que iba a estar donde mi espíritu me lo dijera y Chile es mi casa y mi hogar", señala Sánchez.

A pesar de que es el jurado "más duro" de Mi Nombre Es, en Canal 13; de que mide un metro y 90 y viste entero de negro, Gustavo Sánchez asegura que lo que mueve son "los afectos". Por eso lleva dos años en Chile, comenzó una nueva vida en un departamento de Las Condes decorado con imágenes de Elvis Presley, Marilyn Monroe y otros iconos pop y asegura que "cada día tengo más ataduras con este país".

 

Son las seis de la tarde y Sánchez aparece en el umbral de un dúplex, en la calle San Damián. Vive en el último piso, el 19, de un edificio con vista panorámica. Las puertas del ascensor se abren directamente hacia este penthouse que el puertorriqueño comparte con el destacado productor musical chileno Jaime Román, con quien son amigos desde hace 26 años.

 

El futbolista frustrado que se hizo famoso como primer mánager de Chayanne -a quien llevó a la fama y representó durante década y media- prefiere subir al segundo piso, con bar y jacuzzi. "En este lugar se han sellado los mejores lazos de amistad", señala, mientras enciende el primer cigarrillo. Cuenta que del departamento donde vivía en Miami -y que abandonó hace dos años, cuando llegó a Santiago para ser juez del espacio Circo de Estrellas, en TVN- sólo extraña a su madre y a sus gatos.

 

Su arribo al país coincidió con la muerte de la esposa de Román. Entonces, el productor, sus tres hijos y nueve nietos "adoptaron" a Sánchez como un miembro más de la familia. También se hizo muy cercano al cantante José Alfredo Fuentes, a quien generalmente acompaña a sus conciertos; al ex instructor del reality Pelotón, René O'Ryan; y a Sergio Lagos y su novia, Nicole. Ellos se han convertido en su familia, ahora que falleció su padre, que su madre permanece en Miami y su única hija vive en España.

¿Cómo surge esto de armar familia en el lugar donde está?
Hace un par de años se murieron cuatro de mis siete amigos y fue un llamado de atención. Cambié mucho mi estilo de vida, vendí mi compañía y decidí disfrutar lo que tengo.

¿Por qué Chile?
Desde que murieron mis amigos dije que iba a estar donde mi espíritu me lo dijera y Chile es mi casa y mi hogar. A esta edad es muy complicado hacer amigos, porque eso se hace cuando uno es más joven. Acá ya tengo amigos íntimos y gente en la que confío y quiero mucho.

¿Vive sólo junto a Román?
Sí, y compartimos los gastos. Para mi, Jaime Román es el productor musical más exitoso de Chile. Por ejemplo, él hizo el primer disco de Nicole. Tenemos los horarios más locos y como trabajamos en canales distintos -Román está en TVN-, cuando tenemos llamados de trabajo, nos cambiamos de lugar para que el otro no escuche. El destino nos reunió después de mucho tiempo.

¿Ha sufrido mucho en sus relaciones sentimentales?
Por la muerte de mis amigos es por lo que más que he sufrido. El amor es parte del sufrimiento y si me queda algo pendiente en la vida es haber encontrado esa mujer con la cual compartir los años de mi vida... Ya es muy tarde, no sé si alguien aguante mis mañas.

Como personaje de la televisión, ¿lo acosan las mujeres?
Sí, pero parte de mi buena relación con ellas es que nunca cuento nada. Soy muy cuidadoso con mi vida privada y no la comparto con nadie. Me crié con mi abuela, mi madre, tengo una hija y soy muy promujer. Tengo un lado femenino muy a flor de piel, pero no me gustan los hombres.

Como rostro de la pantalla, ¿es muy vanidoso?
Siempre he sido muy vanidoso. Me tengo que duchar antes de salir de la casa, siempre uso perfume y dos a la vez, para oler como nadie. Nunca pensé que iba a estar frente a las cámaras, porque nunca perseguí la fama y esto tiene sus obligaciones. Ahora, en la mañana no puedo llegar y salir a comprar sin afeitarme, tengo que vestirme correctamente, porque soy un ejemplo.  Incluso  me puse a dieta y bajé 40 kilos. Tengo que cuidarme.

¿Ser conocido lo hace sentirse especial?
Diferente... Uno se va convirtiendo en una persona llena de detalles. Mi dentadura, por ejemplo, es muy importante, me lavo los dientes cuatro veces al día. Me preocupa mi aliento, como fumo mucho, ahora incluso me como unos chicles que  blanquean. Me hago tres limpiezas al año. Siempre miro a los ojos, porque una cosa que aprendí es dejarme llevar por mis instintos. Si se me para el pelo en la nuca cuando conozco a una persona, todo mal, me alejo de ella. Si alguien te cae mal es por algo.

¿Hace mucha vida social?
Soy de una vida social íntima. Me gustan los asados, las charlas intelectuales y los grupos pequeños.  En esta terraza se han cerrado muchos pactos de amistad.

Usted se casó muy joven...
Sí, a los 21 años me casé con una mujer de 36 años y ahora tengo una hija de 26. Vivían en México y ahora se fueron a España.

Con tanto trabajo a cuestas, ¿ha sido buen padre?
No lo sé, pero mi hija me cobra el no haber estado junto a ella. Las razones no tienen nada que ver conmigo y traté de demostrárselo. Mi hija es  una mujer de ideas muy fijas. La vida tiene que ser un aprendizaje constante.

¿Su hija lo ha visitado en Chile?
Sí, se lanzó en paracaídas con mi amigo René O'Ryan. Fue en Viña del Mar y cuando los vi, te juro que los tres minutos que se demoraron en caer para fueron tres años. Ella quería hacerlo y si hay alguien con quien la dejaba era con él. Incluso llamé a su mamá a Madrid y le conté. La vida es muy especial y uno tiene que dejar que los hijos hagan lo que quiera.

Usted es reconocido como un buen mánager, ¿aplica esa misma disciplina a su vida?
Soy muy disciplinado y lo que sé, es que hago lo que amo, y con pasión.

¿Qué planea hacer después de su retiro?
Me encantan las casas-barco, no los yates, esas en las que se vive a orillas de la playa. Me gustaría tener en ella un piano bar para que viniesen invitados a tocar música y conocer gente todo el día. Es una fantasía para cuando me retire.

¿Y en Chile hasta cuándo se queda?
Por suerte y por desgracia me van a tener que aguantar, porque cada día tengo más ataduras en Chile. Cada vez es más difícil pensar en dejar a mi amigo con sus hijos y nietos, dejar de ver al "Pollo", o a Nicole, Sergio y su hijo León... Cada día los quiero mucho más.


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